Entramos en un nuevo año, y con ello llegan las expectativas del porvenir en distintos ámbitos para el 2026. Uno de los temas más esperados es el panorama de comercio internacional, ya que son varios los frentes que se empiezan a dibujar en el horizonte, y todos son clave.
1. Renegociación del T-MEC:
Alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino final a los Estados Unidos. En términos de balanza comercial, nuestro país mantiene un superávit con su vecino de Norteamérica. Muchos son los productos mexicanos de calidad que se colocan en ese mercado de forma exitosa; autopartes, piezas, herramientas, maquinarias y, por supuesto, los productos frescos del campo mexicano.
Además de la balanza comercial, otro punto estratégico del T-MEC es la Inversión Extranjera Directa (IED), ya que, desde la firma y entrada en vigor del primer tratado en el año de 1994, la IED norteamericana se ha multiplicado casi cuatro veces su tamaño. Tan solo en el periodo de enero – diciembre del 2024, la inversión alcanzó la cifra de 16 mil 513 millones de dólares (mdd), de acuerdo con el portal DataMéxico, de la Secretaría de Economía, siendo Estados Unidos nuestro principal socio inversionista a nivel global.
Ahora bien, ante tal magnitud de cifras, la renegociación del T-MEC se convierte en un asunto de máxima importancia.
La estrategia principal debe centrarse en preservar los beneficios arancelarios ya adquiridos en el primer tratado, y para ello será necesario un amplio trabajo de cabildeo por parte de los sectores público y privado en suelo norteamericano. En concreto, quiero referirme a la tarea que deben de realizar las cámaras empresariales e industriales mexicanas con sus contrapartes en Estados Unidos, y así posicionar todas las ventajas y virtudes del tratado.
También será conveniente asistir a foros binacionales, ya sea con la industria o las universidades, para mantener los canales de comunicación y establecer un diálogo comercial entorno al T-MEC.
2. Modernización del TLCUEM:
Otro importante frente comercial es con el mercado europeo, ya que estamos ante una potencial modernización/actualización del tratado entre México y los 27 países que conforman la Unión Europea.
En el plano de negocios e inversión, Europa es un actor clave para nuestro país. Por citar un ejemplo, la IED de Alemania en México, durante el periodo de enero a diciembre del 2024, fue de alrededor de tres mil 778 millones de dólares, según DataMéxico, siendo Alemania el principal socio europeo respecto a la IED industrial en territorio mexicano. También vale la pena destacar a países como España, Italia, Francia y Bélgica, sus exportaciones e importaciones representan la diversificación comercial tan necesaria para México.
Reafirmar las alianzas comerciales con los países de Europa resulta prioritario, sobre todo en un contexto de reconfiguración de las cadenas globales de valor, y la notoriedad que han cobrado los nuevos bloques económicos. Para no ir muy lejos, el bloque comercial denominado Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil), anunció un megaacuerdo con la Unión Europea. Por ello, la actualización del TLCUEM llegará en buen momento.
3. Pendientes del nearshoring:
El fenómeno de nearshoring, o también llamado relocalización de empresas por la cercanía a su mercado final, aún tiene pendientes para demostrar todo su potencial. Una lección aprendida de esta primera etapa del nearshoring, es que cada región del territorio nacional es diferente, y se debe de estudiar la relocalización de nuevas empresas o industrias a las zonas con las vocaciones ad hoc para recibirlas.
En otras palabras, cada región y cada localidad tiene sus ventajas competitivas, atraer una empresa determinada será más factible cuando existan ya ciertas condiciones establecidas, por ejemplo, un corredor industrial especializado en cierto producto o mercancía, o bien, condiciones geográficas y logísticas; puertos marítimos, aeropuertos o cruces fronterizos que hagan sentido para el destino final de esa manufactura.
México sigue con grandes ventajas para atraer nearshoring, y para esta segunda etapa de relocalización de empresas, es muy recomendable enfocar los beneficios y virtudes de cada región, los sectores productivos son varios: agroindustria, automotriz, energético, logístico-portuario, construcción, solo por mencionar algunos.
Ya instalados en este nuevo año 2026, seguro surgirán más temas relevantes, e incluso podríamos abordar también las modificaciones a la nueva Ley Aduanera, mismas que a priori van encaminadas a una mayor competitividad y responsabilidad de los actores en la cadena logística. Sin embargo, el análisis de la nueva Ley Aduanera y modificaciones al marco jurídico de comercio exterior, me parecen objeto de un estudio especial.
Enero 20, 2026